El glaucoma afecta a más de 3% de la población mayor de 40 años en Argentina y a cerca de 7% de las personas mayores de 75, lo que lo convierte en una de las principales causas de ceguera irreversible. En Mendoza, la prevalencia es similar al promedio nacional.
En el marco del Día Mundial del Glaucoma, que se conmemora cada 12 de marzo, el Ministerio de Salud y Deportes brindó información y recomendaciones para promover la detección temprana de esta enfermedad ocular.
El glaucoma produce un daño progresivo del nervio óptico, la estructura que conecta el ojo con el cerebro y permite procesar la información visual. Si no se detecta a tiempo, puede generar pérdida permanente de la visión.
Una de las principales dificultades es que la enfermedad no suele presentar síntomas en sus primeras etapas, por lo que suele ser conocida como el “ladrón silencioso de la visión”. Sin embargo, con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes puede conservar su visión.

Desde la cartera sanitaria recomiendan realizar una consulta con el oftalmólogo al menos una vez al año, especialmente en personas mayores de 40 años o con antecedentes familiares de glaucoma.
Entre los factores de riesgo se encuentran la edad, los antecedentes familiares, el uso de corticoides, los traumatismos oculares, la miopía, la diabetes y la presión intraocular elevada.
El diagnóstico se realiza mediante distintos estudios oftalmológicos, como la medición de la presión ocular (tonometría), la evaluación del nervio óptico, la prueba de campo visual y la medición del grosor de la córnea.
Los especialistas señalan que existen tratamientos eficaces para detener la progresión del glaucoma, generalmente mediante medicación en forma de gotas o colirio que permite reducir la presión intraocular y evitar el avance del daño visual.

