Las alertas meteorológicas comenzaron a retroceder en el país, pero este viernes todavía cuatro provincias permanecerán bajo advertencia por tormentas, ráfagas intensas y posible granizo. El Servicio Meteorológico Nacional actualizó el pronóstico durante la madrugada y pidió a la población mantenerse informada y tomar precauciones ante la posibilidad de fenómenos con capacidad de daño.
Según el organismo, se trata de una alerta amarilla, el primer nivel dentro del sistema de advertencias. Esto implica que pueden registrarse eventos que generen interrupciones momentáneas en las actividades cotidianas. En comparación con la semana pasada, cuando hubo hasta once jurisdicciones afectadas, el panorama muestra una mejora gradual.

Entre las provincias comprometidas se encuentra Mendoza, donde se esperan precipitaciones acumuladas de entre 20 y 40 milímetros. En el norte provincial, las lluvias llegarán durante la tarde, mientras que en el sur podrían extenderse hasta la noche. Además, se prevén ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora, lo que aumenta el riesgo de caída de ramas y dificultades en la circulación.
También están bajo alerta San Luis y La Pampa, que registrarán tormentas fuertes desde la tarde y noche. En el caso pampeano, se esperan acumulados de entre 20 y 50 milímetros y vientos que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora. En San Luis, las condiciones más intensas se darán por la noche.
La cuarta provincia afectada es Río Negro, donde el fenómeno impactará principalmente en el noreste. Allí se prevén lluvias de menor intensidad, con acumulados de entre 10 y 15 milímetros y ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora. Desde el organismo recomendaron evitar actividades al aire libre durante las tormentas y asegurar objetos que puedan volarse.



