Durante la segunda quincena de enero, los mendocinos que viajan a Chile empezaron a notar una leve mejora en el tipo de cambio, después de un arranque de año con valores históricos para el peso trasandino. La combinación de un dólar más fuerte en Chile y la baja del dólar en Argentina permitió que la moneda chilena dejara de subir y diera un respiro a los turistas.
En los primeros días de enero, los $1.000 pesos chilenos llegaban a cotizar entre $1.680 y $1.705 argentinos, uno de los niveles más altos del verano, consecuencia de la fortaleza del peso chileno y de la suba del dólar en Chile.
Qué cambió en la segunda quincena
Hacia la segunda mitad del mes, el dólar en Chile retrocedió ligeramente hasta $887 CLP, impulsado por la corrección del precio del cobre y factores financieros externos. Al mismo tiempo, en Argentina, el dólar oficial bajó de aproximadamente $1.490 a $1.455, mientras que el dólar mayorista descendió hasta $1.443, y los dólares financieros también mostraron retrocesos.
El cruce de ambos movimientos permitió que los $1.000 CLP pasaran a valer entre $1.630 y $1.650 argentinos, una mejora de $40 a $70 respecto de los picos de principios de enero. Si bien sigue siendo un valor elevado en términos históricos, la tendencia muestra un alivio relativo para los turistas argentinos.

El efecto para los mendocinos
Para quienes viajan a Chile, cada peso argentino rinde hoy un poco más que en las primeras semanas del año. No se trata de una reversión total del encarecimiento acumulado durante 2025, pero sí de un respiro que ayuda a reducir el impacto de la brecha cambiaria en alojamiento, comida y compras en el país trasandino.
En términos interanuales, el encarecimiento es significativo: hace un año, $1.000 CLP costaban apenas algo más de $1.000 ARS, mientras que a fines de 2025 y comienzos de 2026, superaron los $1.640 ARS, un aumento de 60% a 65% en 12 meses. Este salto se explica principalmente por la evolución del tipo de cambio y no por aumentos de precios internos en Chile.
El movimiento reciente, aunque leve, marca un cambio de tendencia: el tipo de cambio deja de empeorar y ofrece una mejora marginal pero perceptible para quienes cruzan la cordillera en esta segunda quincena de enero.
