Alquilar en Argentina se volvió sinónimo de pluriempleo, endeudamiento y recortes en el consumo básico. A dos años de la desregulación total del mercado inmobiliario (DNU 70/2023), el costo de los alquileres creció muy por encima de la inflación, dejando a miles de familias al borde del desalojo. Hoy, más de 10 millones de personas dependen del alquiler para tener un techo, y muchos destinan la mayor parte de sus ingresos a sostenerlo.
Según la Encuesta Nacional Inquilina 2025, casi el 50% de los trabajadores que alquilan debió sumar más de un empleo para cubrir el pago mensual. El 80% está endeudado, y 1 de cada 6 hogares sufrió un desalojo económico. Entre los gastos recortados, el 60% redujo la compra de alimentos y más de la mitad recortó en salud, mientras que el 91% limitó salidas recreativas y el 86% ajustó en vestimenta.

La vivienda absorbe los ingresos
El impacto del alquiler sobre los ingresos es extremo:
25% de los inquilinos destina entre 60% y 100% de su salario al alquiler.
17% paga el 50% de sus ingresos.
Solo un 10% paga menos del 20%.
En el caso de los adultos mayores que alquilan, casi 3 de cada 4 jubilados destina más de la mitad de sus ingresos a la vivienda, y muchos deben seguir trabajando para completar su economía familiar.
Los contratos cortos y las actualizaciones trimestrales aumentan la incertidumbre. El 64% de los contratos tiene un máximo de dos años y 7 de cada 10 prevé aumentos cada tres meses, en general ligados a la inflación. Además, las comisiones inmobiliarias continúan siendo una carga habitual para los inquilinos.
Endeudamiento y precariedad
La deuda se convirtió en un recurso frecuente para mantener un techo. Según la encuesta:
77% de los hogares endeudados destinó los préstamos total o parcialmente al alquiler, un aumento respecto del 67% registrado en 2024.
Solo el 14% de los hogares pudo ahorrar el mes previo a la encuesta.
Entre las principales preocupaciones de los inquilinos figuran: el precio del alquiler (73%), la duración de los contratos (53%), las garantías (42%) y, en menor medida, el estado de la vivienda y devolución del depósito (40%).
