ALERTA PAÍS

Amenazas en las aulas: investigan un posible efecto contagio entre estudiantes

Distintas provincias registran mensajes intimidatorios en establecimientos educativos. Especialistas advierten que la repetición del fenómeno entre adolescentes podría estar vinculada a dinámicas de imitación y viralización.

Las amenazas de posibles ataques en escuelas registradas en distintos puntos del país encendieron las alarmas en la comunidad educativa y generaron preocupación por la repetición de estos episodios, que se multiplican en forma de escritos en baños y espacios comunes de los establecimientos.

En Mendoza, una escuela de Las Heras fue escenario de mensajes intimidatorios que advertían sobre un supuesto ataque. Las escrituras fueron detectadas en los baños del establecimiento y contenían referencias a episodios de violencia escolar ocurridos en el exterior, lo que generó temor entre estudiantes, familias y docentes.

Días después, apareció un nuevo mensaje con una fecha específica que volvió a encender las alertas internas. Si bien las inscripciones fueron borradas y se activaron medidas preventivas, inicialmente no se dio intervención inmediata a las autoridades policiales ni educativas provinciales, lo que derivó en la intervención posterior de fuerzas de seguridad y de organismos de educación.

tiroteo

La situación no se limitó a Mendoza. En otras provincias como Córdoba, Tucumán, Buenos Aires, Neuquén y Tierra del Fuego también se registraron amenazas similares en instituciones escolares, lo que refuerza la preocupación por la expansión del fenómeno.

En algunos casos, las autoridades activaron protocolos de seguridad y realizaron denuncias, mientras se investiga si se trata de conductas aisladas o de una posible dinámica replicada entre estudiantes a través de redes sociales.

Especialistas en salud mental advierten que estos episodios pueden estar vinculados a un fenómeno de “contagio social”, donde determinadas conductas se replican rápidamente entre adolescentes, impulsadas por la viralización, la búsqueda de pertenencia y la imitación de comportamientos observados en otros contextos.

Señalan que, aunque muchas de estas amenazas no se concretan, su impacto es significativo en las comunidades educativas, ya que generan miedo, alteran la rutina escolar y afectan la percepción de seguridad en las aulas.

En paralelo, autoridades educativas remarcan la importancia del acompañamiento de las familias y del diálogo con los estudiantes para abordar estas situaciones, promoviendo la contención y la detección temprana de posibles conflictos.

El debate también se extiende a las medidas de prevención. Mientras algunos sectores proponen reforzar controles sobre los alumnos, otros especialistas advierten que las respuestas deben centrarse en el fortalecimiento de los vínculos adultos-adolescentes y en espacios de escucha, más que en acciones de vigilancia generalizada.

En este contexto, el fenómeno continúa bajo análisis y genera creciente atención por su expansión en distintas regiones del país y por el impacto que produce dentro del ámbito escolar.