Con una participación masiva de la ciudadanía y de representantes de diversos sectores productivos, académicos y sociales, el Proyecto Cobre San Romeleo, ubicado en el sur de Mendoza, obtuvo más del 90% de adhesiones durante la audiencia pública realizada este sábado en Malargüe.
El proyecto, orientado a la producción de óxido de cobre destinado a fungicidas agrícolas orgánicos —clave para la vitivinicultura y otros cultivos regionales—, se debatió en una jornada de más de seis horas realizada de modo presencial en las inmediaciones del yacimiento y de manera virtual mediante plataforma digital.
La audiencia se enmarcó en el proceso de evaluación del Informe de Impacto Ambiental, bajo la organización de la Dirección de Minería y la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, ambas dependientes del Ministerio de Energía y Ambiente. Asistieron la vicegobernadora Hebe Casado, el intendente de Malargüe Celso Jaque y el ministro de Producción Rodolfo Vargas Arizu, entre otras autoridades.
Respaldo político y productivo al proyecto
En la apertura, la vicegobernadora Casado destacó que San Romeleo es una “instancia valiosa para analizar con detalle un proyecto de pequeña escala que apunta a producir un insumo esencial para la vitivinicultura y los frutales de la provincia”. Subrayó además que avanzar en iniciativas que cumplen la normativa “es apostar por una minería sostenible que genera empleo y fortalece la economía regional”.
El intendente Jaque, por su parte, aseguró que Malargüe “está convencido de que esta actividad es necesaria para el desarrollo integral del departamento”, mencionando el beneficio directo para familias locales como la de los Montesino, puesteros de la zona.
En sintonía, el ministro Vargas Arizu resaltó que “la minería no está en contra de la agricultura, sino que es absolutamente complementaria”. Señaló la importancia del cobre en la transición energética y remarcó que la actividad minera “permite modificar la matriz productiva, generar trabajo y acompañar el desarrollo tecnológico de la provincia”.
Al cierre, enfatizó: “Nuestro rol como gobierno es facilitar las condiciones para que el sector privado se desenvuelva, no reemplazarlo”.

Amplia participación de la comunidad
La jornada contó con intervenciones de vecinos, puesteros, instituciones productivas, organizaciones locales y referentes académicos. Según la subdirectora de Minería, Jimena Ponce, la mayoría de las exposiciones provinieron de habitantes de Malargüe, quienes destacaron la historia minera del lugar y la importancia del cuidado del agua.
La instructora de la mesa, Rebeca Cultrera, confirmó que la participación fue “normal, ordenada y con resultados ampliamente favorables al proyecto”, superando el 90% de apoyo.
Toda la documentación —incluido el Informe de Impacto Ambiental elaborado por la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la UNCUYO— estuvo disponible para su consulta en formatos presencial y digital. Además, el Centro de Convenciones Thesaurus funcionó como punto de visualización y recepción de presentaciones.
Un proyecto de minería sustentable y de pequeña escala
Cobre San Romeleo es un emprendimiento metalífero de pequeña escala, financiado por capitales provinciales, con una inversión estimada en USD 3 millones. Tendrá capacidad para procesar 40 toneladas diarias de mineral, orientado a la producción de óxido de cobre para la elaboración de sulfato de cobre, un fungicida estratégico para la agricultura orgánica.
El yacimiento, ubicado a 160 kilómetros al sur de Malargüe, posee reservas estimadas en 257.000 toneladas, con una ley media de 1,29% de cobre, lo que proyecta una vida útil de alrededor de 20 años.
Desde el punto de vista socioeconómico, se prevé la generación de empleo local, contratación de servicios en Malargüe y sustitución de importaciones de insumos clave para la vitivinicultura y otros cultivos.
El proyecto se presenta como un modelo de minería sustentable con bajo impacto ambiental, orientado a fortalecer cadenas productivas ya existentes en la provincia.


