AMProS exigió la renuncia de Montero y denunció un colapso en el sistema público de salud
En un escenario de creciente conflicto, los profesionales de la salud de Mendoza, nucleados en AMProS, resolvieron en asamblea exigir la renuncia del ministro de Salud, Rodolfo Montero, al denunciar un deterioro sostenido del sistema de salud pública y la ausencia de respuestas oficiales a sus reclamos.
La decisión fue adoptada tras una reunión realizada este miércoles, donde referentes del sector manifestaron su preocupación por las condiciones laborales y el impacto directo en la atención a la población. Quienes estamos todos los días sosteniendo el sistema vemos cómo se está destruyendo la salud pública en nuestra provincia, afirmó Claudia Iturbe, secretaria general de AMProS.
Uno de los ejes centrales del reclamo es la falta de actualización salarial. Según el gremio, los profesionales de la salud son el único sector que no ha recibido aumento salarial, lo que —advierten— compromete la sostenibilidad del sistema. Cuando no hay salarios dignos, no hay profesionales. Y cuando no hay profesionales, hay menos turnos, menos cirugías y más filas interminables en busca de atención, sostuvo Iturbe.
El ministro Montero no cumplió
Además, desde AMProS denunciaron la falta de diálogo con el Ministerio de Salud. El ministro prometió recibirnos para hablar de salarios y condiciones laborales y no cumplió. Eso demuestra que no hay voluntad de diálogo, indicaron. En paralelo, alertaron sobre el cierre de áreas sensibles como maternidades y servicios de neonatología, así como la existencia de profesionales en negro, lo que —según señalaron— incrementa la precarización laboral y el riesgo de despidos.
La tensión escaló aún más tras declaraciones atribuidas al ministro, que fueron interpretadas por el sector como una señal de confrontación. Cuando escuchamos frases como 'con ustedes no nos tiembla la mano', queda claro que el problema ya no es con nosotros, es con los pacientes, concluyó Iturbe.
Cierre de servicios en el hospital Saporiti y reestructuración sanitaria
El conflicto se da en un contexto más amplio de reestructuración del sistema sanitario provincial. El Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia intervino recientemente en la situación del Hospital Saporiti, donde se aprobó por unanimidad una serie de iniciativas para abordar el impacto del cierre del servicio de maternidad y neonatología.
Entre las medidas, se solicitó la participación de las Comisiones de Salud de la Legislatura provincial para tratar el tema con carácter urgente. La readecuación implica la eliminación de partos programados y cesáreas, limitando al hospital a controles prenatales y atención de emergencias obstétricas, mientras que los nacimientos son derivados al Hospital Perrupato de San Martín.
Pese a las críticas de sectores políticos, gremiales y vecinales, el Gobierno provincial formalizó la medida mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, argumentando que la baja demanda obstétrica compromete la calidad del servicio y que la centralización de partos en centros de mayor complejidad mejora los resultados sanitarios.