El ingreso de aire frío dejó un fin de semana marcado por ráfagas de hasta 100 km/h y heladas en varias provincias, especialmente en la Patagonia y el centro del país. Sin embargo, desde este lunes comenzará un cambio en las condiciones.
El viento rotará al norte, lo que permitirá un aumento progresivo de las temperaturas en la región central y el norte argentino. Los pronósticos anticipan cielos despejados y jornadas soleadas, con mínimas más moderadas y máximas que se ubicarán por encima de los valores invernales.

Este escenario dará al cierre de agosto un tono primaveral, con varios días de estabilidad y ambiente agradable. No obstante, hacia el 30 y 31 de agosto se prevé un incremento de la humedad y un cambio en la circulación atmosférica, lo que podría derivar en tormentas e inestabilidad en la franja central del país.
De confirmarse, sería el retorno de las lluvias tras un período marcado por el frío y los fuertes vientos, abriendo la puerta a un septiembre más variable en materia climática.



