El futuro de Julieta Makintach comenzó a definirse este jueves en el anexo de la Cámara de Senadores de Buenos Aires. La jueza enfrenta un jury que podría destituirla por haber grabado sin permiso el documental “Justicia Divina”, basado en el juicio por la muerte de Diego Maradona.
La acusación sostiene que la magistrada habría promovido un proyecto audiovisual con fines económicos y sin autorización oficial. En paralelo, avanza una causa penal en su contra por cohecho, abuso de autoridad y malversación de fondos.

Makintach denunció una “persecución política” y reclamó que el proceso se suspenda por falta de garantías. Su defensa cuestionó la velocidad del trámite y presentó medidas cautelares para frenar la audiencia.
Si el jury decide su destitución, la jueza quedará apartada definitivamente y la causa penal continuará. En caso de ser absuelta, recuperará su cargo, aunque por ahora sigue suspendida y cobrando solo el 40% de su salario.



