El Gobierno nacional salió a aclarar que la nueva normativa sobre patentes farmacéuticas no tendrá impacto en los precios de los medicamentos ni en su disponibilidad en el mercado.
El secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, explicó que la reforma apunta a generar condiciones más favorables para la innovación, sin alterar la situación de los productos ya aprobados. “Ningún medicamento tiene que ser retirado del mercado ni incrementarse su precio”, aseguró.
Según indicó, la normativa tiene efectos hacia adelante y no modifica el esquema actual de comercialización. “Es un incentivo de acá para adelante, para nuevas drogas que se traigan y lleguen más rápido”, reiteró.
Además, explicó que el análisis realizado por el Gobierno permitió confirmar la continuidad de todos los productos. “Todos esos productos pueden seguir siendo comercializados sin cambios, sin exclusión ni retribución alguna”, afirmó.

La reforma implicó eliminar una normativa previa que, de acuerdo a Cacace, dificultaba el otorgamiento de patentes. “En la práctica, hacía que no se otorgaran prácticamente patentes o tenían una altísima tasa de rechazo”, explicó.
El nuevo esquema mantiene el plazo de 20 años y se ajusta a estándares internacionales. “Reconoce que si alguien desarrolla una droga o una tecnología, eso tiene que ser reconocido”, sostuvo.
Desde el Ejecutivo descartaron impactos en los costos. “Esto no va a generar aumentos de precios ni impacto en las cuotas”, insistió el funcionario, al transmitir un mensaje de tranquilidad a la población.
En ese marco, se remarcó que la medida no altera el acceso a medicamentos ni el funcionamiento del sistema sanitario.
El Gobierno señaló que la reforma busca fomentar la llegada de inversiones y el desarrollo de nuevas terapias. “Esto desalentó la llegada de nuevas terapias y la inversión de laboratorios extranjeros”, indicó Cacace.
En esa línea, destacó anuncios recientes vinculados al sector. “Se anunció la creación de un centro global de investigaciones de Pfizer en la Argentina”, afirmó.
Además, vinculó la iniciativa con la política de integración internacional. “Integrarse al mundo implica respetar las reglas de propiedad intelectual”, concluyó.


