Una premisa que deberás tener en cuenta siempre en el caso de que seas un apasionado de las plantas que se encuentran en tu jardín. Podemos decir que el cuidado del jardín no solo depende del riego adecuado y la luz solar. Los alimentos que aportamos a las plantas juegan un papel decisivo en su crecimiento y salud.
Asimismo, deberemos saber que una buena forma efectiva y sostenible de nutrir tu jardín es mediante la preparación de un abono líquido casero, utilizando residuos de cocina. Este abono, además de ser económico, es ecológico, ya que aprovecha desechos orgánicos que de otro modo serían descartados.
Hay que tener en cuenta que este abono líquido casero brinda nutridos beneficios para tu jardín. Primero, engrandece el suelo con nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio, elementos vitales para el crecimiento saludable de las plantas. Además, mejora la estructura del suelo, favoreciendo la retención de humedad y la aireación, lo que resulta en raíces más fuertes y plantas más robustas.

Es importante destacar que el uso regular de este abono también puede contribuir a la resistencia de las plantas ante plagas y enfermedades. Los microorganismos presentes en el abono ayudan a equilibrar la microfauna del suelo, creando un entorno menos favorable para la proliferación de patógenos.
Preparar tu propio abono líquido es una excelente manera de reducir el desperdicio doméstico y contribuir a un ciclo de vida más sostenible. Para preparar un abono líquido que beneficie a tus plantas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- Restos de frutas y verduras: Cáscaras de plátano, cáscaras de huevo, corazones de manzana, hojas de zanahoria, entre otros.
- 2 litros de agua.
- Una cucharada de melaza (opcional): Puede ayudar a potenciar los nutrientes y fomentar el crecimiento de microorganismos beneficiosos en el abono.


