Uno de los métodos más interesantes para lograr una tierra más fértil en el jardín es optar por abono casero. En concreto, un abono natural compuesto por harina de hueso, entre otros elementos.
La utilización de métodos naturales puede ser especialmente beneficioso para el cuidado del jardín y las plantas. A todas las personas les gusta ver su jardín en buen estado, con colores vivos. No obstante, cualquier error o descuido puede ocasionar que una planta o el césped se eche a perder.
Hay que tener en cuenta que la harina de huesos se utiliza como abono seco o fertilizante líquido natural, debido a que es altamente beneficioso para los árboles frutales, por ser rica en fósforo, un nutriente esencial para el desarrollo de raíces fuertes, la floración y la producción de frutos. También contiene calcio que es otro nutriente clave para proporcionar energía a los cultivos y hacer que crezcan saludablemente y rindan frutos de calidad.
Es importante destacar que aunque es común comprar harina de huesos en tiendas especializadas para el cuidado de plantas también se puede hacer de forma casera utilizando los restos de huesos de pollo que hayan sobrado en casa para tener un abono completamente natural y orgánico que pueda nutrir la tierra de los árboles frutales o de esos cultivos que crecen desde algún espacio verde del hogar.

Cómo crear harina de huesos
Para promover un correcto desarrollo y abonar los árboles frutales, tendrás que seguir esta receta para crear tu propia harina de huesos desde casa.
Ingredientes y materiales:
- 8-10 huesos de pollo, limpios.
- Mortero o trituradora.
- Horno de estufa.
De esta forma transformarás esos restos de huesos de pollo en una harina de huesos que se considera uno de los mejores abonos o fertilizantes orgánicos por su alta concentración en fósforo y su efecto ecológico que ayuda al desarrollo de los árboles frutales para mejorar su producción de flores y excelente cosecha de frutas frescas.


