La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro nacional con movilizaciones en todo el país para el próximo 22 de mayo. La medida se enmarca en un contexto de creciente tensión con el Gobierno nacional por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios estatales, la fusión de organismos públicos y los recortes a las provincias.
La convocatoria se da en un momento crítico, tras la apertura de paritarias por parte del Ejecutivo, que ATE considera insuficiente para revertir la pérdida salarial acumulada durante los últimos meses. Según los datos relevados por organismos económicos, la caída real del poder de compra en el sector público supera el 40% desde 2023.

Además del reclamo salarial, el gremio rechaza el plan oficial para fusionar organismos estatales, al considerar que esto implica un vaciamiento de funciones esenciales, especialmente aquellas vinculadas al control y la fiscalización. Desde ATE sostienen que el objetivo no es ahorrar, sino avanzar en un modelo de Estado mínimo, con menos presencia territorial y capacidad operativa.
En paralelo, la organización también exige el restablecimiento de fondos retenidos a las provincias, que según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), representan una caída de casi 5 billones de pesos en transferencias automáticas durante los primeros ocho meses del año.

Como parte de su estrategia, ATE realizará este viernes un plenario conjunto con la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) para debatir el impacto del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, al que responsabilizan por buena parte del ajuste en curso.
El 22 de mayo será una nueva fecha clave en el calendario de protestas sindicales, con el movimiento estatal como actor central en el rechazo a las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional.
