La Municipalidad de Viña del Mar reactivó una ordenanza que endurece los controles sobre el comercio informal: no solo los vendedores ambulantes ilegales serán sancionados, sino también quienes les compren. La medida busca reducir la demanda que sostiene este tipo de comercio y proteger la seguridad y la salud de turistas y residentes.
Las multas establecidas van de 3 a 5 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), equivalentes a aproximadamente 208.000 a 350.000 pesos chilenos (alrededor de 345.000 a 580.000 pesos argentinos). Las fiscalizaciones se concentrarán en las zonas de mayor circulación turística, como playas, paseos peatonales y sectores céntricos.

La implementación de la norma involucra a inspectores municipales, Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y Policía Marítima, quienes recibirán capacitación para aplicar las sanciones de manera efectiva. Además de las multas, la ordenanza advierte sobre los riesgos para la salud, la seguridad y el orden público asociados al comercio ilegal.
Para los turistas, la medida implica extremar precauciones: se recomienda adquirir productos únicamente en comercios autorizados y respetar las indicaciones de las autoridades para evitar sanciones. La nueva regulación apunta a que la responsabilidad sea compartida y a que la actividad comercial informal no se sostenga por la demanda de los consumidores.
