Desde el 1 de agosto, la Secretaría de Energía de la Nación aplicó un aumento en el precio de la luz que impactará en la tarifa final de los usuarios mendocinos. Sin embargo, el incremento será moderado, entre $565 y $2.200 bimestrales, según categoría y consumo, con una variación promedio del 1%.
Esto se debe a que, aunque el componente nacional —que refleja el costo de abastecimiento— subió, el componente provincial conocido como Valor Agregado de Distribución (VAD) se mantendrá congelado durante agosto, septiembre y octubre, confirmó el Ente Provincial Regulador de Energía (EPRE).

El mantenimiento de esta tarifa fija responde a que la inflación del trimestre anterior no superó el umbral del 7% establecido por decreto. En el trimestre pasado, el costo incluso había bajado, favoreciendo las facturas de los mendocinos.
Además, siguen vigentes los subsidios para usuarios residenciales de ingresos bajos y medios:
Nivel 2 (ingresos bajos): consumo subsidiado hasta 1.400 kWh bimestrales, con una bonificación del 67,52%.
Nivel 3 (ingresos medios): consumo subsidiado hasta 1.000 kWh bimestrales, con una bonificación del 52,16%.
Quienes aún no tienen subsidio pueden inscribirse en el Registro de Acceso a los Subsidios de Energía (RASE) a través de las páginas oficiales del Gobierno nacional y del EPRE Mendoza.
