El gobierno confirmó recientemente el pago de un nuevo bono de $70.000 para jubilados, pensionados y otros beneficiarios de ANSES que perciben la jubilación mínima. Esta medida, vigente desde febrero, busca paliar la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación. Sin embargo, según un análisis de Nadín Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), esta herramienta resulta insuficiente para contrarrestar el impacto de la crisis económica.
Cuánto poder adquisitivo han perdido los jubilados en 2024
El bono extraordinario, que no ha sido actualizado en diez meses, queda rezagado frente a una inflación acumulada del 107% en lo que va del año. Según Argañaraz, los jubilados que perciben el bono han experimentado una pérdida del 4% en términos reales entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024.
En contraste, quienes cobran montos superiores a la mínima, como el equivalente a tres haberes mínimos, han registrado un incremento del 7,6% en términos reales durante el mismo período, lo que evidencia una creciente brecha entre distintos segmentos de jubilados.

Impacto proyectado para 2025
El Presupuesto 2025 prevé la continuidad del bono de $70.000, sin ajustes significativos. Esto, según el economista, seguirá erosionando el poder adquisitivo de los jubilados que dependen de este refuerzo.
En diciembre, el gobierno anunció un aumento del 2,7% en los haberes jubilatorios, equivalente a la inflación de octubre. Para los jubilados con la mínima que perciben el bono, esto representará un aumento del 2,1% en diciembre, mientras que quienes no reciben el bono tendrán un aumento del 28,5%, acentuando la disparidad en los ingresos.
Una pérdida histórica acumulada
La crisis económica no es nueva para los jubilados. Según el análisis de IARAF, la pérdida acumulada desde 2017 para quienes perciben la mínima y el bono equivale a 12,7 haberes de 2017, o aproximadamente $5,7 millones en pesos actuales.
En el caso de los jubilados con ingresos más altos, que no reciben bono, la pérdida acumulada asciende a 19,4 haberes de 2017, equivalente a unos $26 millones en moneda de diciembre de 2024.
Un bono que no alcanza a todos
Actualmente, más de 5 millones de jubilados, de un total de 7,6 millones, perciben el bono de $70.000. Este grupo, que representa a dos de cada tres jubilados, ha sido el más afectado por la pérdida de poder adquisitivo en el último año, el primero bajo la gestión de Javier Milei.
El costo total de este bono ha significado un gasto promedio mensual de $2,9 billones para el Tesoro Nacional durante los primeros nueve meses de 2024, pero no ha logrado contrarrestar el deterioro económico de los adultos mayores.
El bono de $70.000, aunque diseñado como un alivio frente a la inflación, no ha sido suficiente para proteger a los jubilados de la pérdida de poder adquisitivo. En un contexto de ajuste fiscal y alta inflación, las medidas tomadas hasta ahora parecen insuficientes para revertir la tendencia. ¿Será 2025 un año diferente para los jubilados o continuarán perdiendo terreno frente a la economía?





