El Ministerio de Salud y Deportes alertó por el aumento de casos de gripe en Mendoza y confirmó que la circulación predominante corresponde a Influenza A H3N2, una variante con elevada capacidad de transmisión.
De acuerdo con la información oficial, la provincia ya registra más contagios que durante el momento más crítico de la temporada 2025, mientras que el comportamiento epidemiológico refleja un adelantamiento de la curva respiratoria respecto de años anteriores.
En ese marco, desde la cartera sanitaria señalaron que el crecimiento de contagios se produjo en pocas semanas, generando una mayor demanda de consultas y presión sobre distintos efectores de salud.
Ante la previsión de una temporada respiratoria intensa, Mendoza inició de manera anticipada la campaña de vacunación antigripal y alcanzó una de las coberturas más altas del país.
Desde Salud explicaron que el escenario epidemiológico provincial mantiene similitudes con lo ocurrido previamente en Europa y Estados Unidos, donde también se registró una circulación temprana e intensa de virus respiratorios.
Aunque las autoridades aclararon que no se observa una mayor gravedad clínica del virus, remarcaron que la alta transmisibilidad provoca una gran cantidad de personas enfermas simultáneamente.
Qué medidas pidió reforzar el ministerio
Frente al aumento de contagios, el Ministerio recomendó evitar asistir a actividades sociales, laborales o escolares ante síntomas respiratorios, además de permanecer en el hogar en caso de fiebre, tos o dolor muscular.

También solicitaron utilizar barbijo, evitar espacios cerrados y priorizar la atención en centros de salud y efectores del primer nivel para cuadros leves. La línea 148 continúa habilitada para orientación y asignación de turnos.
Además, insistieron en reservar las guardias hospitalarias para casos moderados, graves o con signos de alarma.
Entre los principales signos de alarma mencionados por las autoridades se encuentran la dificultad respiratoria, respiración agitada, dolor en el pecho, labios violáceos, fiebre persistente, deshidratación, confusión o empeoramiento clínico.
En el caso de los niños, recomendaron consultar rápidamente ante rechazo de líquidos, irritabilidad intensa, dificultad para respirar o decaimiento marcado.
Desde el Ministerio recordaron además que la vacunación sigue siendo clave para reducir internaciones y formas graves de la enfermedad, especialmente en los grupos considerados de riesgo.


