El Gobierno de Mendoza avanzará desde julio con un plan destinado a disminuir las cesáreas en hospitales y clínicas privadas de la provincia. El Ministerio de Salud busca que únicamente los médicos de guardia obstetras estén a cargo de los partos, mientras que los profesionales que realizaron el seguimiento del embarazo podrán presenciar la atención, pero no dirigirla.
Claves
- La medida se aplicará en todas las instituciones privadas que ofrezcan servicios de maternidad y que firmaron el convenio con el Ministerio de Salud: Hospital Español, Italiano, Santa Isabel de Hungría, Clínica de Cuyo, Santa María y Santa Clara.
- Los médicos de seguimiento prenatal recibirán un 25% del valor total de la práctica cuando la paciente sea derivada a parto o cesárea, aunque no participen directamente.
- Los médicos de guardia percibirán su honorario habitual más un 15% adicional por productividad basado en la atención efectuada durante su turno.

Motivos del plan
La tasa de cesáreas en el sector privado de Mendoza supera ampliamente la del público: en 2024 representó el 78% de los nacimientos, frente al 42% en hospitales estatales. Según la Organización Mundial de la Salud, cifras superiores al 10-15% no reducen la mortalidad materna ni neonatal.
Rechazo de los profesionales
Obstetras Unidos de Mendoza (OBUM) cuestiona la medida, señalando que no se consultó a las pacientes ni se incluyó a los profesionales en la definición del plan. Argumentan que la reducción de cesáreas es multicausal y que otros países utilizan guías clínicas basadas en evidencia, segundas opiniones obligatorias y modelos colaborativos con matronas, en lugar de separar al médico que sigue el embarazo del que atiende el parto.
Normas y buenas prácticas
El plan también busca garantizar el cumplimiento de las Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (CONE), que abarcan atención integral durante el parto, periodos de dilatación y expulsivo, alumbramiento, atención del recién nacido y cuidados postnatales.
Algunos especialistas advierten que las clínicas privadas no siempre cumplen estas normas, por ejemplo, en disponibilidad activa de anestesia 24 horas.
El Gobierno sostiene que la medida busca proteger a las pacientes y promover partos más seguros, mientras los profesionales plantean que los cambios requieren mayor participación médica y consideración de experiencias internacionales.
*Fuente: MDZ Online
