La Ruta Provincial 220, uno de los caminos más emblemáticos del sur mendocino, comenzó a recibir las primeras tareas del operativo de reapertura que cada año impulsa Vialidad Mendoza tras el invierno.
Actualmente, el camino se encuentra habilitado para todo tipo de vehículos desde su inicio, en la intersección con la Ruta Provincial 101, hasta el arroyo Blanco, mientras que el resto del trazado continúa cerrado al tránsito debido a las condiciones invernales que afectan la zona.
Desde la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) explicaron que los trabajos buscan devolver la transitabilidad completa a la ruta, cuyo recorrido acompaña al río Atuel y atraviesa algunos de los paisajes más visitados por los turistas en temporada estival.

El jefe de Zona Sur de la DPV, Carlos Sánchez, informó que el operativo incluye tareas de mantenimiento y conservación, con perfilado del camino y aporte de materiales áridos, mediante el uso de motoniveladoras y camiones regadores.
Además, el personal trabaja sobre los afloramientos rocosos que aparecen en el trayecto, donde se está aplicando material fino con el apoyo de palas cargadoras y camiones volcadores, para garantizar mejores condiciones de seguridad y transitabilidad.
Sánchez destacó que se trata de un camino turístico y productivo clave para el sur provincial: “Este es un camino muy importante para San Rafael y también para Malargüe, que está a solo 50 kilómetros. Además, es una vía fundamental para la crianza de ganado caprino, por lo que estamos trabajando intensamente para que la próxima temporada encuentre el corredor en las mejores condiciones”.


