El transporte público mendocino comenzó a aplicar modificaciones técnicas en las unidades con el objetivo de mejorar su funcionamiento. La medida obliga a las empresas a reubicar las máquinas validadoras bajo un esquema único en todos los colectivos del área metropolitana.
La decisión surge ante los inconvenientes que genera la disposición actual de los equipos, que en muchos casos provoca demoras, desorden al subir y dificultades para supervisar el cobro del pasaje. Con el nuevo criterio, se busca simplificar el flujo de pasajeros y reducir errores en el sistema.

La resolución establece que las validadoras deberán instalarse exclusivamente en la zona delantera del micro, ubicadas justo en el ingreso principal y en una posición que permita al chofer controlar su funcionamiento sin obstáculos.
Para adecuarse, las empresas contarán con un plazo de 40 días corridos. Cumplido ese período, quienes no hayan realizado los cambios podrán recibir multas y sanciones, en el marco de las condiciones que regulan el servicio concesionado.
Desde el Gobierno señalaron que la medida apunta a lograr un sistema más ordenado, ágil y transparente, optimizando el uso de la tarjeta SUBE y mejorando la experiencia diaria de los usuarios.



