ARCA anunció la actualización del Monotributo que entrará en vigencia desde febrero de 2026, cubriendo el período febrero-agosto. El ajuste se realiza siguiendo el IPC acumulado del segundo semestre de 2025, con un aumento estimado del 14,29%, lo que eleva los límites de facturación y las cuotas mensuales respecto de 2025.

Los topes de ingresos anuales por categoría quedan así:
A: hasta $10.277.988,13
B: hasta $15.058.447,71
C: hasta $21.113.696,52
D: hasta $26.212.853,42
E: hasta $30.833.964,37
F: hasta $38.642.048,36
G: hasta $46.211.109,37
H: hasta $70.113.407,33
I: hasta $78.479.211,62
J: hasta $89.872.640,30
K: hasta $108.357.084,05
Estos límites definen la categoría de cada contribuyente y sirven de base para la recategorización.
Los pagos mensuales también se ajustaron y varían según prestación de servicios o venta de bienes. Por ejemplo, la categoría A paga $4.780,46, mientras que la K alcanza hasta $1.171.212,59 en servicios y $390.404,20 en ventas.
La recategorización debe realizarse de manera digital antes del 5 de febrero. El procedimiento incluye ingresar con CUIT y clave fiscal, actualizar los datos de ingresos, superficie afectada, consumo de energía y otros, y generar el F.184 para obtener la nueva credencial de pago.
No todos los contribuyentes deben recategorizarse: quedan exentos quienes no superan su límite de categoría o quienes llevan menos de seis meses desde el inicio de actividades. Ignorar el plazo puede generar multas de hasta el 50% del impuesto integrado y de aportes previsionales, además de ajustes retroactivos.
En caso de superar el límite, el contribuyente debe recategorizarse o pasar al régimen general. ARCA cuenta con herramientas de fiscalización para detectar inconsistencias entre lo declarado y los ingresos reales, lo que puede derivar en sanciones económicas si no se regulariza la situación.
