A través de una encuesta reciente, realizada por la consultora Demokratia, se conoció la opinión y percepción de los mendocinos con respecto al consumo de cannabis. Dirigido por Nicolás González Perejamo, el sondeo tuvo como principal objetivo revelar los hábitos de consumo en una sociedad que enfrenta cambios legislativos relacionados con el uso de cannabis y otras sustancias.
“La legislación cannábica en la región ha generado avances dispares en el sector, generalmente enfocada en la regulación de la oferta y descuidando la demanda, con poco énfasis en los aspectos relacionados a la difusión y transmisión de conocimientos e innovaciones en el gran público (demanda potencial) cuenta con varios ejemplos de aparentes fracasos bien conocidos (Uruguay, Ecuador, Colombia) pero también con ejemplos de países o estados que regularon eficazmente (California)”, afirman desde la consultora.
Y agregaron: “Mendoza se presenta en este juego de avances legislativos como una flamante oportunidad para los inversores nacionales o internacionales que, ya advertidos de los errores en los países vecinos, observan atentamente el devenir de las regulaciones intentando anticipar movimientos que aseguren una rentabilidad que parece a priori esquiva”.
Metodología y resultados de la encuesta
El estudio se realizó entre el 11 y el 18 de diciembre de 2024 en los principales departamentos del norte de la provincia: Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo y Maipú. Se realizaron 724 entrevistas presenciales, a mayores de 16 años y en 115 sectores territoriales.
La primera pregunta refirió directamente al consumo de marihuana/cannabis: El 55,38% de los encuestados respondió que sí; y el 44,62% que no.

División según edad y formación
En este marco, la pregunta sobre el consumo de marihuana se dividió de acuerdo a la edad y a la formación de las personas consultadas.

Consumo de psicofármacos y analgésicos
Además, la consultora preguntó sobre el consumo de psicofármacos, que incluyen tratamientos para insomnio, ansiedad, depresión o estrés. En este caso, el 83,31% dijo que sí consume; mientras que el 16,69% respondió que no.

De igual manera se consultó sobre el consumo de analgésicos para tratar dolencias físicas: El 59,64% respondió de forma positiva; y el 40,36%, negativamente.

Por último, los encuestados respondieron acerca de si consumen perfumen, aromas o aceites relajantes. El resultado fue que el 38,98% dijo que sí; y el 61,02%, que no.



