El Gobierno nacional, mediante el Decreto 1027/2024, estableció feriados y tres días no laborables con fines turísticos para el año 2025: el 2 de mayo, el 15 de agosto y el 21 de noviembre. La medida, que busca fortalecer la actividad turística, ha generado debate sobre su efectividad y su impacto real en el sector.
Si bien el gobierno argumenta que la decisión busca distribuir el turismo a lo largo del año y contrarrestar la estacionalidad, algunos sectores del turismo se muestran escépticos. La hotelería, la gastronomía y el transporte, que se benefician con la llegada de turistas, podrían verse afectados por la concentración de viajes en fechas específicas, generando una sobrecarga en ciertos destinos y una disminución en otros.
La medida se enmarca en la Ley N°27.399, que regula el régimen de feriados nacionales y días no laborables en Argentina. Sin embargo, la efectividad de estas medidas para impulsar el turismo interno ha sido cuestionada en el pasado.

Algunos expertos señalan que la creación de días no laborables no garantiza un aumento significativo del turismo interno, ya que los argentinos suelen priorizar viajes durante las vacaciones de verano o invierno, independientemente de la existencia de feriados largos.
La medida ha sido recibida con opiniones encontradas. Mientras algunos la consideran una oportunidad para estimular el turismo interno, otros la ven como una medida populista que no tendrá un impacto real en el sector.
