Un reciente fallo de la Corte Constitucional de Italia podría convertirse en un punto de inflexión para los descendientes de italianos que vieron trabado su trámite de ciudadanía tras la entrada en vigor del Decreto 36/2025, también conocido como Decreto Tajani.
La Sentencia 88/2025, emitida por el más alto tribunal constitucional, ratificó que la ciudadanía italiana por ius sanguinis (derecho de sangre) puede transmitirse sin límite de generaciones, en contradicción con las restricciones impuestas por la nueva normativa impulsada por el gobierno de Giorgia Meloni.
El fallo, dictado en el marco de una causa iniciada por 31 demandantes, reafirma la vigencia de la Ley 91 de 1992, la norma madre que regula la transmisión de la ciudadanía. “La ciudadanía italiana no puede condicionarse a cambios políticos, ni administrarse como un privilegio”, sostiene la resolución, que desestimó planteos judiciales de tribunales de Bolonia, Roma, Milán y Florencia, calificándolos como “infundados”.
Aunque la sentencia no habilita trámites automáticos por la vía administrativa, abre un camino judicial sólido para impugnar la reforma en los tribunales. Las autoridades italianas aclararon que el acceso a la ciudadanía seguirá exigiendo requisitos formales como haber presentado la carpeta antes del 27 de marzo o tener un juicio activo en curso. Pero la decisión representa un precedente legal importante frente al avance del Decreto 36/2025.

El caso que dio origen a la sentencia involucró a 20 adultos y 11 menores, quienes iniciaron una acción judicial tras ser rechazados por el consulado, pese a contar con la documentación completa. La entrada en vigencia del Decreto Tajani, que limita el acceso a la ciudadanía solo a hijos o nietos de italianos nacidos en Italia, dejó sin efecto solicitudes avanzadas de descendientes nacidos en el exterior.
“Estamos esperando que se expida la Corte Suprema, que será después de la feria judicial, porque esto no es un fallo general”, explicó la especialista en ciudadanías Esther Russo, en diálogo con el canal TN. “Se trata de casos puntuales que después van a marcar jurisprudencia”, añadió, al tiempo que remarcó que miles de personas están pendientes de nuevas definiciones judiciales.
El escenario actual plantea una disputa jurídica entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial italiano, con impacto directo sobre cientos de miles de argentinos con ascendencia italiana. La justicia constitucional parece estar tomando distancia del enfoque restrictivo del gobierno y devolviendo centralidad al principio histórico del derecho de sangre.

