El momento de jubilarse suele generar dudas entre quienes trabajaron bajo el régimen de monotributo. Aunque el sistema previsional argentino establece reglas generales, en este caso existen particularidades que influyen en el cálculo del haber jubilatorio.
Para acceder a la jubilación, los monotributistas deben cumplir los mismos requisitos que los trabajadores en relación de dependencia: alcanzar la edad mínima y acreditar 30 años de aportes registrados. Actualmente, la edad jubilatoria es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres.

Sin embargo, el cálculo del beneficio es diferente. Mientras que en los trabajadores en relación de dependencia se toma el promedio de las últimas 120 remuneraciones, en el caso de los monotributistas y autónomos el sistema utiliza una renta presunta definida para cada categoría del régimen.
Esto significa que el monto de la jubilación depende directamente de la categoría en la que se realizaron los aportes durante la trayectoria laboral. En muchos casos, quienes aportaron durante años en las categorías más bajas terminan accediendo a la jubilación mínima.
En marzo de 2026, el haber mínimo para los jubilados alcanza $439.600,88, cifra que surge de la jubilación mínima de $369.600,88 más un bono de $70.000 otorgado por el Gobierno.
Dentro del monotributo, una parte del pago mensual corresponde al aporte previsional destinado al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Ese monto varía según la categoría del contribuyente y es el que determina, en gran medida, el haber previsional que se recibirá al momento de jubilarse.



