Guardar la leche en la heladera aunque pareciera ser algo muy sencillo, representa un error que la mayoría de las personas comete y que reduce su vida útil: colocarla en la puerta del refrigerador. Según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la leche debe almacenarse en la parte más fría de la heladera, que suele ser el estante del medio o el inferior, y no en la puerta, donde la temperatura fluctúa cada vez que se abre.

La exposición constante a cambios de temperatura acelera la proliferación de bacterias y puede hacer que la leche se corte antes de la fecha de vencimiento. Para conservar su frescura por más tiempo, los expertos recomiendan:
- Mantener la heladera a una temperatura de entre 2°C y 4°C.
- No dejar la leche fuera del refrigerador por más de 30 minutos.
- Guardarla en envases bien cerrados para evitar la absorción de olores y sabores de otros alimentos.
- Además, es importante revisar siempre la fecha de caducidad y evitar el consumo si presenta cambios en el olor, color o textura.
Siguiendo estos consejos, se puede garantizar que la leche conserve su calidad y seguridad por más tiempo.



