La ola de frío extremo que afecta a gran parte del territorio nacional desde esta semana podría traer consigo un fenómeno meteorológico poco habitual pero llamativo: el graupel, también conocido como “granizo blando”. Según advirtió el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las condiciones actuales en algunas zonas del este bonaerense podrían permitir su aparición.
Se trata de una precipitación sólida que no es ni granizo ni nieve, y que ocurre bajo circunstancias muy específicas: bajas temperaturas en superficie y en altura, elevada humedad y movimientos internos en las nubes que permitan la formación de cristales de hielo.
¿Qué es exactamente el graupel?
El graupel se forma cuando pequeñas gotas de agua superenfriadas se adhieren a cristales de hielo dentro de las nubes, creando bolitas blancas, suaves y frágiles, de no más de cinco milímetros de diámetro. A diferencia del granizo, no es duro ni causa daño, y tampoco tiene la forma de copo de la nieve. Suele deshacerse al tocar el suelo y muchas veces pasa desapercibido.

Aunque su caída no representa ningún riesgo, sorprende por su aspecto inusual y por la rareza con la que se presenta, especialmente en zonas como la Ciudad de Buenos Aires, donde no es común que se den las condiciones necesarias para su formación.
Por qué puede darse ahora
El ingreso de aire polar desde el Atlántico, combinado con nubes cargadas de humedad y temperaturas que descienden por debajo de los 5 °C, crea el escenario perfecto para la aparición del graupel. En áreas del este de la provincia de Buenos Aires, esta conjunción de factores podría dar lugar al fenómeno en momentos de chaparrones intermitentes, principalmente durante la tarde.
En ese sentido, el SMN mencionó al graupel como una posibilidad puntual, sin alcance masivo, pero que podría ser visible para quienes se encuentren atentos al cielo en las próximas horas.

Pronóstico: el frío continúa
Según el parte especial emitido por el SMN, el frío se mantendrá al menos hasta el domingo 1° de junio. En la Ciudad de Buenos Aires no se esperan lluvias intensas, pero sí nubosidad variable, viento del sur y temperaturas mínimas cercanas a los 5 °C.
En otras regiones del país, como la Patagonia, las mínimas podrían llegar a los -10 °C, mientras que en el centro y el norte argentino, los valores oscilarán entre los 0 y 18 °C, consolidando así uno de los inicios de invierno más intensos de los últimos años.
Un fenómeno curioso en un invierno crudo
Aunque suene técnico, el graupel es, en definitiva, una rareza atmosférica que puede ofrecer una imagen distinta en los días grises del invierno. Si ocurre, será una oportunidad para ver en el cielo algo poco frecuente: una forma de precipitación que no es lluvia, ni granizo, ni nieve. Solo graupel.
