Con la llegada de los días cálidos y la proximidad de la primavera, vuelven a aparecer las arañas de rincón, conocidas por su picadura venenosa, que puede ser peligrosa si no se trata a tiempo. Estas especies suelen ocultarse en lugares oscuros y poco transitados, como detrás de muebles, cuadros o placares, y buscan alimento y pareja durante los meses de septiembre y marzo.
Para mantenerlas lejos de casa, se recomienda ventilar y limpiar a fondo los ambientes, mover muebles, cortinas y cuadros para eliminar telarañas y huevos, y pasar la aspiradora en rincones y zócalos. También es clave sellar grietas y rendijas en paredes, techos y pisos para bloquear su acceso.

Mantener el orden en el hogar evitando la acumulación de cajas, papeles y objetos en desuso ayuda a reducir escondites. Además, sacudir la ropa y la cama antes de usarla y iluminar bien los ambientes dificulta que las arañas se instalen.
En caso de encontrar una araña de rincón, es importante no intentar matarla con la mano ni aplastarla descalzo. Lo más seguro es atraparla con un frasco y liberarla lejos de la casa. Ante una picadura sospechosa, se recomienda consultar de inmediato al médico y, si es posible, llevar el arácnido para su identificación.




