El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, y su propagación en Mendoza es un tema que preocupa cada vez más a las autoridades sanitarias. Aunque históricamente la provincia no ha sido de las más afectadas por esta enfermedad, en los últimos años los casos han ido en aumento, y el cambio climático, la urbanización y la falta de medidas preventivas adecuadas han favorecido su expansión.
Los síntomas del dengue son muy característicos, e incluyen fiebre alta, dolor muscular, erupciones en la piel y, en casos más graves, hemorragias internas o shock, lo que puede poner en riesgo la vida de los infectados. Aunque la mayoría de los casos son leves, la enfermedad puede complicarse rápidamente si no se recibe el tratamiento adecuado. Frente a esta situación, la prevención se vuelve clave para evitar brotes masivos.

La prevención del dengue depende de eliminar los criaderos del mosquito transmisor.
En Mendoza, al igual que en el resto del país, el mosquito Aedes aegypti se reproduce en recipientes con agua estancada, como baldes, neumáticos, macetas o latas olvidadas en patios y jardines. Por ello, una de las principales acciones para evitar la propagación de la enfermedad es la eliminación de estos criaderos. Los vecinos deben ser conscientes de la importancia de mantener sus hogares libres de agua acumulada y revisar periódicamente espacios exteriores donde el mosquito pueda reproducirse.
Si bien las fumigaciones y el uso de insecticidas ayudan a controlar la población de mosquitos, estas medidas no son suficientes por sí solas. La colaboración de los mendocinos es fundamental para frenar la propagación del dengue. Es necesario seguir difundiendo información sobre los síntomas y la importancia de acudir al médico ante cualquier sospecha de infección, ya que el diagnóstico temprano puede hacer la diferencia en los casos más graves.

En los últimos años, Mendoza ha registrado brotes esporádicos de dengue, pero la situación puede empeorar si no se toman las medidas necesarias. La prevención está en nuestras manos: basta con pequeños gestos, como vaciar el agua de los recipientes y mantener nuestros espacios limpios, para evitar que esta enfermedad siga avanzando. El dengue es un desafío de todos, y con el compromiso de la comunidad podemos prevenir nuevos casos y proteger la salud de la provincia.





