La Justicia mendocina condenó este jueves al exsenador provincial del Partido Verde, Marcelo Romano, a 10 meses de prisión en suspenso por haber enfrentado y maltratado a policías en 2019. El dirigente político también quedó inhabilitado para ejercer cargos públicos durante 20 meses, además de hacerse cargo de las costas del proceso judicial.
La sentencia estuvo a cargo de la jueza María José Cerdera, del Primer Juzgado Penal Colegiado. Sin embargo, como se trata de una resolución de primera instancia, Romano podrá apelar el fallo judicial.
Cómo ocurrió el hecho que condenó a Romano
La denuncia contra Romano se originó el 11 de agosto de 2019, día de las elecciones PASO. Un llamado al 911 alertó que una persona manejaba un Renault Clío a alta velocidad y de forma peligrosa.
Al ser alertada, una pareja de policías de la Vial que circulaba en moto, salió en busca del vehículo indicado. Los efectivos policiales detuvieron la marcha del auto en la intersección de Acceso Sur y Rawson, de Godoy Cruz. Al identificar a la conductora, se trataba de una joven de 20 años, de apellido Romano.
A los pocos minutos, una camioneta se paró en el lugar y del interior bajó un hombre, también de apellido Romano. Era Marcelo Martín, el exsenador. Y según relataron los policías, el referente del Partido Verde habría mandado a los efectivos a perseguir a los delincuentes y "no a su hija que no era ninguna delincuente".
También les habría dicho que él era miembro de la Bicameral de Seguridad, y que tenía contacto directo con el ministro de Seguridad de ese momento, Gianni Venier, además de otros contactos más, por lo que haría lo necesario para que fueran echados de la fuerza.
A raíz de esta causa, Romano perdió sus fueros como senador en ese entonces para que fuera sometido a la Justicia, como un ciudadano más. Y este jueves lo sentenciaron como a un ciudadano más que atentó contra la ley.



