Una estructura del narcomenudeo que operaba desde Luján de Cuyo fue desarticulada tras una investigación que terminó con la condena de su jefa operativa, Yanet Maricel Cruz, a 6 años de prisión efectiva. La mujer, de 33 años, fue declarada reincidente y continuará detenida en el penal de Agua de las Avispas, donde transita un embarazo.
El cierre del caso fue producto de un juicio abreviado en el que Cruz aceptó su culpabilidad. La resolución fue homologada por el juez federal Marcelo Garnica y alcanzó también a Florencia Castillo Benicio, quien recibió 5 años de prisión tras admitir su rol como custodia y almacenadora de cocaína en una vivienda de Perdriel.
La causa tuvo un giro inesperado: surgió en enero, cuando la Policía contra el Narcotráfico (PCN) y la Unidad Investigativa de Luján (UID) allanaron una casa por un caso de abuso de armas. En el lugar encontraron más de 12 kilos de droga y elementos vinculados al tráfico.

A partir de ahí, los fiscales Patricia Santoni y Juan Manuel González, del Ministerio Público Fiscal de la Nación, avanzaron con una estrategia de resolución exprés basada en pruebas clave: mensajes, movimientos financieros y el dato de que Cruz movió más de 130 millones de pesos en un año, mientras cumplía prisión domiciliaria por otra causa, desde una pollería que usaba como fachada.
Además de organizar entregas y acopios, la red fraccionaba la droga en globos de agua para su venta callejera. La madre de Cruz, también imputada en la etapa inicial, fue desvinculada por falta de pruebas.
La caída de Yanet Cruz significa el desarme de una red criminal sostenida durante años. En 2020, ya había sido investigada por el homicidio de Hugo Humberto Bordón, aunque entonces recuperó la libertad. Esta vez, las pruebas fueron suficientes para sellar una de las causas más significativas del circuito narco de Mendoza.
Fotos: Diario Luján


