Mendoza oficializó este jueves la sanción de la ley que ratifica el convenio entre la Dirección Nacional de Vialidad y el Gobierno provincial para hacerse cargo de la ejecución, conservación y mantenimiento de tramos importantes de rutas nacionales que atraviesan su territorio.
El acuerdo, aprobado con mayoría en la Cámara de Senadores tras haber recibido media sanción en Diputados, responde a una necesidad urgente ante el deterioro de la infraestructura vial. Esta medida permite que Mendoza gestione directamente obras y mantenimiento en rutas esenciales para la circulación y el desarrollo económico local, sin depender exclusivamente de la Nación.

Entre las rutas que serán intervenidas se encuentran la Ruta Nacional 7 (entre Palmira y el nudo vial de Costanera, con 28,9 km), la Ruta Nacional 40 (en varios sectores del Gran Mendoza, con más de 74 km) y la Ruta Nacional 143 (entre Pareditas y San Rafael, con 109 km).
Durante el debate legislativo, se destacaron tanto apoyos como críticas. Mientras el oficialismo defendió la iniciativa como una solución necesaria para reducir accidentes y mejorar la conectividad, sectores de la oposición cuestionaron la asunción de competencias propias de la Nación y expresaron dudas sobre el financiamiento y la responsabilidad en el mantenimiento.
A pesar de estas voces, el proyecto fue respaldado con el argumento de que otras provincias también están destinando recursos propios para obras que la Nación no cubre, y que esta acción busca proteger vidas, asegurar la infraestructura vial y garantizar el desarrollo productivo de Mendoza.
Con esta ley vigente, Mendoza se compromete a gestionar y mantener más de 200 kilómetros de rutas nacionales en su territorio, fortaleciendo sus corredores viales estratégicos para la seguridad, la producción y el transporte provincial.
