Los jubilados y pensionados docentes nacionales no universitarios recibirán un incremento del 7,5% correspondiente al trimestre diciembre 2025-febrero 2026. En paralelo, los docentes universitarios jubilados tendrán una suba del 3,85%, según cálculos, basados en los datos oficiales de la Seguridad Social.
A diferencia del régimen general, estos beneficiarios cuentan con una movilidad propia, definida por la variación de la Remuneración Imponible Promedio Docente (RIPDOC) y la RIPDUN para universidades. Ese cálculo excluye los aumentos otorgados como sumas no remunerativas, lo que suele generar diferencias respecto de los incrementos de los activos.

Durante 2025, los docentes nacionales acumularon ajustes del 10,61%, 13,59% y 6,9% en los trimestres previos. Como ocurre históricamente, este grupo no accede a los aumentos por IPC utilizados para el resto del sistema ni a los bonos compensatorios que reciben quienes cobran haberes mínimos.
La particularidad del régimen docente es que los trabajadores aportan dos puntos adicionales, lo que permite jubilarse con el 82% móvil del cargo. Esa fórmula es la que ahora vuelve a quedar bajo análisis, en el marco de la reforma previsional que el Gobierno busca implementar el próximo año.
El oficialismo pretende que las nuevas jubilaciones docentes se ajusten al régimen general, con una tasa del 60/65% del salario actualizado, algo que implicaría una reducción significativa para quienes accedan al beneficio en el futuro. Los actuales jubilados mantendrían sus derechos adquiridos, aunque el debate promete tensión, tal como ocurrió en intentos anteriores donde los gremios rechazaron cualquier modificación.



