Desde siempre las suculentas y cactus se destacan por su resistencia y capacidad para adaptarse a condiciones difíciles. Sin embargo, para que crezcan saludables y duren mucho tiempo, es necesario proporcionarles un abono adecuado. Estas plantas, originarias de climas áridos, requieren un fertilizante específico que imite las características de su hábitat natural.
Es importante destacar que, aunque los cactus y suculentas parecen prosperar sin demasiados cuidados, la realidad es que, para que crezcan fuertes y saludables, necesitan un abono rico en nutrientes adecuados. Estas plantas suelen crecer en suelos pobres en materia orgánica, pero ricos en minerales, por lo que el fertilizante que elijas debe estar adaptado a estas condiciones.
Hay que tener en cuenta que el mejor fertilizante para estas plantas es aquel que imite su entorno natural. En los viveros, es posible encontrar abonos específicos para cactus y suculentas con la proporción adecuada de nutrientes, pero hacer un fertilizante orgánico en casa te permite personalizar los ingredientes y asegurarte de que sean 100% naturales.

Es prioridad utilizar un abono bajo en nitrógeno, ya que este puede promover un crecimiento excesivo que debilitará la planta. En cambio, un fertilizante con alto contenido de potasio y fósforo garantizará un desarrollo óptimo y una floración más abundante.
Por otro lado, un abono inadecuado puede provocar un exceso de nutrientes, lo que podría llevar a un crecimiento desmesurado de las suculentas o a la pudrición de las raíces. Por lo tanto, preparar un abono orgánico específico te permitirá controlar mejor las proporciones de los nutrientes necesarios y garantizar un crecimiento equilibrado.
Además de un buen abono, el riego es un factor clave en el cuidado de suculentas y cactus. Estas plantas deben regarse con moderación, ya que un exceso de agua puede pudrir las raíces. Asegúrate de que el sustrato se seque completamente entre riegos, especialmente durante los meses de invierno.


