El crecimiento poblacional de General Alvear y la falta de espacios adecuados para el nivel inicial motivaron al Gobierno de Mendoza a avanzar con la construcción de un nuevo jardín de infantes en el departamento sureño.
En este sentido, el Ejecutivo provincial abrió el llamado a licitación para edificar el Jardín de Infantes 0-163 Sonrisas del Atuel, una obra destinada a reforzar la infraestructura educativa destinada a niños y niñas en sus primeros años de escolaridad.
La iniciativa busca centralizar en un edificio exclusivo a las áreas de educación inicial que actualmente funcionan dentro de escuelas primarias, una situación que limita la incorporación de salas de 3 años y restringe el desarrollo de actividades pedagógicas por la falta de espacios y comodidades específicas.
Según el comunicado provincial, en cuanto al proceso licitatorio, las empresas interesadas deberán participar de la visita obligatoria de obra, prevista para el 29 de enero a las 11, en Calle Pública II s/n, entre calle Sargento Medina y avenida Roque Sáenz Peña, en General Alvear.
La presentación de ofertas se recibirá hasta el 12 de febrero a las 10, momento en el que se realizará la apertura de sobres con las propuestas técnicas y económicas en la Casa de Gobierno. La documentación del llamado se encuentra disponible para su consulta y descarga en el sitio oficial www.mendoza.gov.ar/compras/mendozacompra, bajo el CUC 040.
El proyecto arquitectónico prevé una superficie superior a los 800 metros cuadrados, donde se distribuirán seis salas de clases, cada una con sus sanitarios propios, además de un salón de usos múltiples (SUM) y seis patios individuales. A esto se suma un sector recreativo diferenciado en patio de juegos y patio institucional, junto con un área de gestión y apoyo que incluirá Dirección, Secretaría y Administración, sala docente y gabinete psicopedagógico.

El edificio también contará con cocina, sanitarios para personal docente y no docente y depósitos, garantizando el funcionamiento integral del establecimiento. El diseño responde a un concepto moderno, lúdico y seguro, donde la arquitectura cumple un rol pedagógico, orientado al desarrollo integral de la infancia.
La distribución espacial se organiza a partir de una circulación central que conecta el acceso con todos los sectores, mientras que las aulas se proyectan como módulos amplios y luminosos, con acceso directo a espacios exteriores o patios privados y ventanas de baja altura que permiten la relación visual de los niños con el entorno.
El SUM, ubicado de manera estratégica, se concibe como un espacio flexible y adaptable, apto para actividades recreativas, actos escolares y comedor, con buena acústica, iluminación natural y altura adecuada. En términos de eficiencia energética, el edificio fue diseñado para aprovechar la luz solar, promover la ventilación cruzada y reducir el consumo eléctrico.
Finalmente, el proyecto incorpora el uso de materiales no tóxicos, superficies antideslizantes y juegos inclusivos.


