En medio del luto por la muerte del papa Francisco, la congregación general de cardenales tomó este martes una decisión significativa: suspender todas las celebraciones de beatificación programadas hasta que se elija a su sucesor.
“El Colegio Cardenalicio, en la Congregación General celebrada hoy, ha decidido suspender las celebraciones de beatificación previstas hasta la decisión del nuevo Romano Pontífice”, indicó la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un breve comunicado oficial.

La medida se suma a la reciente postergación de la canonización del joven italiano Carlo Acutis, prevista originalmente para el domingo 27 de abril.
Un total de 60 cardenales participaron en esta primera reunión tras el fallecimiento de Jorge Bergoglio, marcando el inicio del período de deliberaciones previas al cónclave. Estas congregaciones tienen como objetivo organizar las exequias del pontífice y establecer la fecha en que se reunirán los cardenales electores para designar al nuevo Papa.
Según la normativa vigente, el cónclave debe comenzar dentro de los 20 días posteriores al funeral, que se celebrará este sábado 26 de abril en la Plaza de San Pedro.

Francisco falleció el lunes a los 88 años, en su residencia de la Casa Santa Marta, tras sufrir un ictus que le provocó un coma y un fallo cardiocirculatorio irreversible. El pontífice atravesaba un delicado estado de salud, agravado por graves problemas respiratorios y una reciente hospitalización de más de un mes.



