Cosecha récord impulsa el comercio: relación Argentina-China alcanza un nuevo pico
La relación económica entre Argentina y China vive un momento destacado, impulsada por un aumento histórico en las exportaciones de trigo y una cosecha récord en la pampa húmeda. Este movimiento coincide con la reducción de aranceles a las exportaciones implementada por el gobierno, lo que fortalece la competitividad de los envíos argentinos.
El cargamento más reciente, organizado por la empresa estatal china Cofco International Ltd., marca la primera operación de este tipo desde la década de 1990. El buque adquirirá 65.000 toneladas métricas adicionales de trigo en un puerto del Atlántico antes de zarpar hacia China, un reflejo del interés creciente del gigante asiático en los commodities argentinos.
Gracias a la combinación de una cosecha excepcional y la reducción del arancel para el trigo al 7,5%, las exportaciones se vuelven más competitivas. Aunque los niveles de proteínas del trigo son inferiores al promedio, el precio sigue siendo atractivo para los compradores internacionales, consolidando a Argentina como un proveedor estratégico de alimentos para China.
Más allá del trigo, el intercambio bilateral entre ambos países ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, pasando de USD 3,2 mil millones en 2003 a cerca de USD 20 mil millones en 2021. China es uno de los principales socios comerciales de Argentina, tanto en importaciones como en inversión en sectores estratégicos como infraestructura, energía y minería.
El país asiático también mantiene con Argentina un acuerdo de intercambio de divisas (swap), que ha sido clave para reforzar la liquidez y las reservas del Banco Central y facilitar el comercio bilateral. Este acuerdo se ha prorrogado en varias ocasiones, consolidando la relación económica.
El crecimiento de las exportaciones de trigo y el fortalecimiento del vínculo comercial reflejan una estrategia de integración más profunda con China, que sigue siendo un socio crucial tanto para las exportaciones como para la inversión en sectores estratégicos, a pesar de los desequilibrios comerciales históricos.
En conjunto, el panorama muestra que la relación Argentina-China no solo recupera niveles históricos de los años 90, sino que abre nuevas oportunidades para el comercio y la inversión, consolidando un vínculo económico estratégico de largo plazo.