Los casos de sífilis en Argentina crecieron un 71% en 2025 respecto al promedio de los últimos cinco años, según el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Durante el año pasado, se confirmaron 46.613 contagios de un total de 55.183 notificados, marcando un aumento significativo en la incidencia de esta infección de transmisión sexual (ITS).
En noviembre de 2024 ya se había registrado un crecimiento del 38,5% en los tres años previos, con 36.917 casos confirmados, la cifra más alta hasta ese momento. La diferencia entre los casos de 2025 y la media del período 2020-2024 es de 19.381 contagios, un salto que genera preocupación en el ámbito sanitario.

Impacto en embarazadas
El BEN también destacó un incremento en los contagios de sífilis en mujeres embarazadas, con un 15% más que la media 2020-2024. En 2025, se confirmaron 11.261 casos, frente a una mediana histórica de 9.821. A pesar de esto, los casos de sífilis congénita, transmitida de madre a hijo, cayeron un 8%, un dato positivo que refleja avances en el control prenatal.
Qué es la sífilis y cómo se previene
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por contacto sexual sin protección con lesiones conocidas como chancros, que pueden aparecer en genitales, boca, ano o recto. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, causando complicaciones graves o incluso la muerte del recién nacido.
Afortunadamente, la infección es fácil de curar en sus primeras etapas con Penicilina benzatínica, y el diagnóstico temprano mediante análisis de sangre es clave. No genera inmunidad, por lo que la prevención depende del uso correcto y constante del preservativo.
El crecimiento sostenido de los casos subraya la necesidad de reforzar la educación sexual, la prevención y el acceso a controles médicos periódicos para reducir la expansión de la enfermedad.
