Criar a un hijo o hija en Argentina implica afrontar un costo cada vez mayor. Según los datos actualizados del INDEC, la Canasta de Crianza cerró el 2024 con valores que van desde $392.000 para bebés hasta un máximo de $500.000 para niños mayores. Esta estadística incluye tanto el gasto en bienes y servicios como en cuidado personal, rubro que, en los primeros años de vida, representa el mayor impacto económico.
Costos según la etapa de desarrollo
Para niños de hasta un año, el costo mensual de la crianza alcanzó $392.471 en diciembre de 2024. En esta etapa, el gasto en cuidado personal, calculado con base en el tiempo necesario para la atención de infantes, duplica el costo de bienes y servicios esenciales como alimentación, salud y vivienda.
En el caso de niños de 1 a 3 años, el gasto mensual asciende a $466.000, mientras que para edades entre 4 y 12 años supera los $500.000. En estos tramos, la brecha entre el costo de cuidado y el de bienes y servicios comienza a reducirse, llegando a niveles similares en la etapa escolar.

El impacto del cuidado y los servicios esenciales
El componente de cuidado personal se calcula en función de las horas requeridas según la edad del niño, valorizadas con la tarifa vigente para el personal de asistencia domiciliaria. Por ejemplo, en el caso de niños de hasta 3 años, se consideran 168 horas mensuales a un costo de $1.881 por hora.
Por otro lado, los bienes y servicios esenciales, como alimentación, salud y educación, reflejan aumentos consistentes con la inflación anual. En un año, el costo para un niño de hasta 1 año pasó de $56.158 a más de $116.000. Para niños de 12 años, esta cifra se elevó de $114.560 a $236.721.
Estrategias familiares frente al aumento
El contexto económico desafía a las familias a adoptar estrategias para optimizar recursos. Desde compras anticipadas de útiles escolares hasta ajustes en los gastos de cuidado, cada decisión busca equilibrar el presupuesto familiar frente al alza de los costos.

Una carga económica en ascenso
La Canasta de Crianza, ajustada por inflación y compuesta en parte por la Canasta Básica Total, destaca las dificultades económicas que enfrentan las familias argentinas. Este indicador no solo mide el costo financiero de criar a un hijo, sino también la inversión emocional y de tiempo que implica acompañar su crecimiento en un contexto económico desafiante.



