Las autopsias realizadas a las víctimas del crimen ocurrido en Villa Crespo confirmaron que Laura Leguizamón actuó por su cuenta. La mujer, de 51 años, mató a su esposo, Adrián Seltzer (53), mientras dormía y luego atacó a sus hijos, Ian (15) e Ivo (12), quienes intentaron defenderse.
Los informes forenses indicaron que los menores presentaban entre 10 y 12 heridas punzantes, además de lesiones defensivas, lo que da cuenta de un intento de resistencia.

Leguizamón, quien se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico, se habría quitado la vida con una puñalada en el pecho, y su cuerpo fue hallado en el baño del domicilio.
La mujer dejó una carta manuscrita con manchas de sangre, en la que escribió: "Todo mal fue mucho. Los amo. Mal, perverso".
Los peritos sostienen que la rigidez cadavérica del cuerpo de Leguizamón era menor que la de las otras víctimas, lo que refuerza la hipótesis de que ella fue la última en morir.
