Entre fines de 2023 y diciembre de 2025, más de 1.000 empresas dejaron de operar en Mendoza, en un contexto marcado por la caída del consumo, el aumento de costos y una mayor competencia de productos importados.
Según datos oficiales, la cantidad de firmas activas en la provincia pasó de 20.192 a 19.184, lo que representa una baja cercana al 5% en poco más de dos años.
A nivel nacional, también se registró una reducción en el número de empleadores, lo que refleja un escenario económico complejo para el sector productivo.

Más empresas en crisis
En paralelo al cierre de compañías, creció el uso de los procedimientos preventivos de crisis, una herramienta que permite a las empresas negociar con sindicatos medidas para evitar despidos o cierres definitivos.
El aumento de estos mecanismos evidencia las dificultades que atraviesan distintos sectores para sostener la actividad.
Los sectores más golpeados
El impacto no es homogéneo, pero hay rubros especialmente afectados. El sector textil aparece entre los más comprometidos, debido a la apertura de importaciones, la caída del consumo y la presión impositiva en toda la cadena productiva.
También la industria láctea enfrenta problemas estructurales vinculados a los costos y a condiciones de mercado adversas. A esto se suman actividades ligadas al comercio exterior, que todavía sienten los efectos de restricciones económicas de años anteriores.
Entre la crisis y la reconversión
Desde el sector empresario reconocen el impacto negativo, aunque también lo interpretan como parte de un proceso de transformación económica.
En ese marco, señalan que mientras algunas empresas cierran, otras surgen impulsadas por cambios tecnológicos y nuevas formas de producción y trabajo. La capacidad de adaptación aparece como un factor clave para atravesar este escenario.
El consumo, en retroceso
Uno de los principales factores detrás de esta situación es la caída del consumo, que continúa mostrando signos de debilidad.
En febrero de 2026, el consumo privado registró una baja interanual y acumuló varios meses consecutivos en descenso. Este comportamiento también se reflejó en la recaudación del IVA, que mostró una caída en términos reales.
Este escenario obliga a las empresas a enfrentar menores ventas, mayores costos y dificultades de financiamiento, lo que complica su sostenibilidad.
Sube el desempleo en el Gran Mendoza
El deterioro de la actividad económica también impacta en el mercado laboral. La tasa de desocupación en el Gran Mendoza se ubicó en 6,7%, por encima del nivel registrado un año atrás.
En términos absolutos, se estima que unas 35.000 personas están sin empleo en el principal aglomerado urbano de la provincia, lo que implica la pérdida de alrededor de 10.000 puestos de trabajo en un año.
Además, algunos sectores clave como la industria, la gastronomía y el turismo comenzaron a mostrar señales de desaceleración.
Más pluriempleo y estrategias oficiales
Ante la pérdida de poder adquisitivo, crece el pluriempleo, con personas que buscan sumar horas o trabajos adicionales para sostener sus ingresos.
Frente a este panorama, el Gobierno provincial apuesta a programas de empleo, capacitación y obra pública para contener el impacto. Durante 2025, estas iniciativas permitieron generar miles de inserciones laborales.
Sin embargo, el escenario sigue siendo desafiante y plantea la necesidad de mejorar las condiciones económicas para reactivar el consumo y fortalecer el entramado productivo.
.Con información de diario El Sol
