En Argentina, el efectivo sigue siendo un medio de pago importante, a pesar del crecimiento de las transacciones digitales. En respuesta a esto, las instituciones financieras han adaptado sus políticas de extracción en cajeros automáticos, estableciendo distintos límites según el tipo de cuenta y el cliente. Estos montos varían considerablemente entre bancos, desde aproximadamente $150.000 hasta más de $2.000.000 por día.
Si bien existen regulaciones generales, la mayoría de las entidades bancarias permiten a sus clientes solicitar un aumento de estos límites a través de sus plataformas online. Es importante recordar que los montos pueden ser menores en cajeros de otros bancos.

Para evitar inconvenientes, se recomienda a los usuarios verificar su límite de extracción con su banco. El proceso para solicitar un aumento suele ser ágil y se realiza mediante canales digitales, aunque algunas entidades pueden requerir pasos adicionales de verificación.
Más allá de los límites de extracción, las instituciones financieras promueven el uso seguro de los cajeros automáticos, difundiendo recomendaciones para prevenir fraudes y robos. Entre ellas, se incluyen verificar el monto dispensado, proteger los comprobantes, evitar cajeros con fallas, usar claves seguras y cambiarlas periódicamente, y nunca compartir la información de acceso con terceros.



