Uno de los principales desafíos para los automovilistas es reducir el gasto diario de nafta. Más allá de buscar estaciones más económicas, la clave está en cómo se maneja y en qué condiciones se encuentra el vehículo.
Según especialistas del fabricante Volkswagen, mantener una velocidad constante y moderada es una de las mejores prácticas para optimizar el rendimiento del combustible. Para trayectos urbanos cortos, lo ideal es circular entre 50 y 70 km/h. En cambio, en rutas o autopistas, la franja más eficiente se sitúa entre 80 y 90 km/h. Esto permite al motor trabajar sin esfuerzo innecesario, lo que impacta directamente en el consumo.

Además, es clave evitar aceleraciones bruscas y mantener una conducción suave. En ciudad, aunque el tránsito impide a veces mantener un ritmo parejo, se recomienda acelerar gradualmente y anticipar frenadas.
Pero no todo depende del manejo. El estado del vehículo también influye. Presión adecuada de neumáticos, uso moderado del aire acondicionado y un mantenimiento mecánico al día son aliados fundamentales. Filtros limpios, bujías revisadas y aceite en buen estado pueden reducir hasta un 20% el consumo, según datos de la industria automotriz. Ahorrar nafta requiere atención a los detalles.
Conducir bien y cuidar el auto no solo mejora la economía, también extiende la vida útil del motor.
