El neo-baroquismo no revive el pasado de manera literal: toma la riqueza visual del barroco y la adapta a las pasarelas actuales, creando un lenguaje contemporáneo que mezcla historia, dramatismo y escenografía portátil. Joyas exageradas, bordados dramáticos, volúmenes escultóricos y dorados que parecen reliquias históricas se combinan con la intención de llamar la atención, sin ningún guiño al minimalismo.
Firmas como Versace dominaron las pasarelas de Milán con cadenas metálicas y estampados barrocos vibrantes que reimaginan su legado. En París, Dolce & Gabbana trasladó el “nuevo rococó” al Grand Palais, con encajes ornamentales, dorados detallados y siluetas que evocan la nobleza siciliana.

El trend del barroquismo sin filtros
El neo-baroquismo se define por su estética teatral y sin concesiones. Túnicas con volantes exagerados, gargantillas de perlas irregulares y joyería imperfecta dominan la escena, en contraste directo con la obsesión por la depuración y la simplicidad. Lo visual, lo narrativo y lo excesivo son ahora el lenguaje de esta tendencia.

Cómo incorporarlo a tu estilo
Un toque dramático sobre lo neutro: un broche dorado en un blazer negro o botas altas con un vestido minimal.

Jugá con capas: seda sobre terciopelo, organza sobre encaje.
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