Las pretensiones salariales de los trabajadores argentinos muestran ajustes para febrero de 2026, en un contexto económico marcado por inflación alta y pérdida del poder adquisitivo. Con el inicio del año, distintos perfiles actualizan los montos buscados, con el objetivo de recomponer ingresos y evitar una mayor caída del poder de compra.
Según un relevamiento del mercado laboral, la evolución de los salarios pretendidos varía según el sector. Mientras algunas actividades moderan sus pedidos tras los aumentos de fin de 2025, otros rubros continúan incrementando sus expectativas, especialmente en áreas técnicas, profesionales y de alta especialización.
La estacionalidad propia de los primeros meses del año también influye: enero muestra menor rotación laboral, pero los datos de febrero sirven como referencia clave y piso salarial para trabajadores y empleadores durante 2026.

Sueldos pretendidos en febrero 2026 por rubro
Gerencia y dirección general: $1.918.748
Ingenierías: $1.858.324
Ingeniería civil y construcción: $1.750.882
Minería, petróleo y gas: $1.713.965
Administración, contabilidad y finanzas: $1.613.121
Aduana y comercio exterior: $1.562.762
Recursos humanos y capacitación: $1.550.380
Comunicación, relaciones institucionales y públicas: $1.465.984
Tecnología, sistemas y telecomunicaciones: $1.445.609
Producción y manufactura: $1.424.150
Comercial, ventas y negocios: $1.410.701
Marketing y publicidad: $1.365.305
Seguros: $1.333.043
Sociología y trabajo social: $1.288.613
Diseño: $1.277.329
Naviero, marítimo y portuario: $1.256.460
Abastecimiento y logística: $1.241.584
Departamento técnico: $1.143.708
Educación, docencia e investigación: $1.116.228
Salud, medicina y farmacia: $1.093.489
Oficios y otros: $1.062.924
Secretarías y recepción: $1.046.285
Enfermería: $1.008.317
Gastronomía y turismo: $958.493
Atención al cliente, call center y telemarketing: $886.150
El informe evidencia grandes diferencias entre sectores y muestra la dificultad de que los ingresos acompañen el ritmo de la inflación. En este marco, las pretensiones salariales reflejan la tensión entre la cautela de las empresas y la necesidad de los trabajadores de mantener su nivel de vida.
