Además de la heladera y la pava eléctrica, hay un electrodoméstico que destaca por su alto consumo de energía dentro del hogar, incluso cuando está apagado o en modo de espera. Este fenómeno, conocido como "consumo vampiro" o "consumo fantasma," se refiere al uso de energía por parte de dispositivos electrónicos que, aunque parecen inactivos, siguen consumiendo electricidad al estar conectados a la corriente.
Aunque el consumo en este estado es generalmente bajo, el efecto se amplifica en hogares modernos donde múltiples dispositivos permanecen conectados por largos períodos. A lo largo del tiempo, este consumo acumulado puede representar entre el 10% y el 20% de la factura de electricidad.

El televisor, en particular los modelos inteligentes o "Smart TV", es uno de los electrodomésticos que más energía consume incluso cuando está en modo de espera. Este consumo, aunque parezca insignificante, se acumula con el tiempo, especialmente si el televisor permanece enchufado durante muchas horas al día. Además, el modo de espera, que permite al televisor encenderse rápidamente con el control remoto, también contribuye al consumo constante de energía.
Para reducir este gasto innecesario y ahorrar en la factura eléctrica, se recomienda:
- Desenchufar el televisor cuando no esté en uso.
- Reducir el brillo de la pantalla.
- Activar el modo de ahorro de energía si el televisor lo ofrece.
- Considerar el tamaño del televisor, ya que los modelos más grandes consumen más energía al encender todos los píxeles.



