Ante la Justicia, la mujer de 39 años que denunció por abuso sexual a dos jugadores de rugby franceses, ratificó este martes su versión de los hechos que habrían ocurrido hace casi un mes, en un hotel cinco estrellas de Capital. La denunciante se presentó en el Polo Judicial junto a un hermano y sus abogados, Natacha Romano y Mauricio Cardello, y declaró durante cuatro horas.
Al terminar, Romano aseguró que su clienta dio una versión "sin fisuras, clara y concreta" respecto de la denuncia que radicó el pasado domingo 7 de julio por la noche en la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales.
A mi clienta le hicieron escuchar audios y, más allá de la revictimización, pudo explicar el contenido y el contexto de cada uno de esos audios con muchísima claridad
Luego, debía ser sometida a los peritajes psicológicos que exige la ley, que determinarán el nivel de credibilidad de la mujer, prueba clave para la Justicia en casos como éste, junto con la presentación inicial y los reportes médicos.
Por su parte, el abogado de los rugbiers franceses Hugo Auradou (21) y Oscar Jégou (21), Rafael Cúneo Libarona, habló a la salida de la audiencia: "Hoy se probó la inocencia de dos jugadores de rugby".
"Hubo contradicciones y se acomodaron distintas versiones", dijo el letrado, quien se excusó de dar más detalles por “respeto al proceso judicial y a la denunciante”.
Los imputados darán declaración indagatoria este jueves, tras lo cual el abogado Cúneo Libarona pedirá la excarcelación.

Todos los detalles del caso
Comenzó en la madrugada del domingo 7 de julio, cuando la mujer de 39 años denunció haber sido víctima de abuso sexual, golpes, ahorcamiento y hasta privación de la libertad por parte de los jugadores franceses en el hotel Diplomatic de Mendoza, después de encontrarse con ellos en un boliche ubicado en Maipú. Las cámaras de seguridad del hotel captaron los movimientos de los implicados, corroborando así el relato de la denunciante.
Tras presentar la denuncia y obtener informes médicos que confirmaban lesiones, los investigadores judiciales solicitaron la detención de Jégou y Auradou en Buenos Aires, donde se encontraban debido a compromisos deportivos. Una vez atrapados, los trasladaron de vuelta a Mendoza.
Así, los jugadores de la Selección de rugby de Francia están siendo investigados por abuso sexual agravado por acceso carnal y por ser cometido por dos o más personas, arriesgan una pena que va desde los 8 hasta los 20 años de prisión efectiva. Aún así sostienen su inocencia y que la relación sexual fue consentida.
Los dos rugbiers ya recibieron el beneficio de la detención domiciliaria. La fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual consideró que no existen riesgos procesales durante la investigación y otorgó, bajo el pago de una millonaria fianza, esta posibilidad. Ambos debieron dejar el pasaporte en poder de la Justicia.
Durante casi un mes de investigación declararon peritos médicos y compañeros de delegación de los rugbiers, quienes durmieron en las habitaciones contiguas y dijeron no haber escuchado gritos ni llantos.


