Mientras desde el Gobierno de Mendoza y algunas organizaciones promueven un relato optimista sobre el traslado de la elefanta Kenya al santuario de Brasil, distintas fuentes advierten que el procedimiento está lejos de ser el correcto y que la vida del animal corre serio riesgo.
Según denunció públicamente el presidente del Partido Verde, Mario Vadillo , durante la preparación para el viaje, Kenya fue encadenada e intentaron subirla a una caja de transporte para iniciar un trayecto terrestre de seis días. La elefanta, sin entrenamiento previo para este tipo de interacción, rompió la cadena, se alteró, corrió dentro del recinto y terminó lesionándose una pata. Testigos aseguran que habría intentado atacar a Scott Blais, su entrenador, quien debió arrojarse a una fosa para evitar ser alcanzado.
La situación generó una ola de críticas por la falta de previsión y transparencia. Kenya no está habituada al contacto humano directo ni al encierro extremo, e insisten en que el traslado debería realizarse por vía aérea, como se hace en otros países, para minimizar el sufrimiento del animal.

La preocupación también crece al recordar el caso de Pocha, la elefanta que murió en el mismo santuario al que planean llevar a Kenya. También fallecieron allí Guida, Ramba y Lady, todas ellas trasladadas desde distintos puntos de Sudamérica. Existen denuncias sobre el funcionamiento del predio en Brasil, y se cuestiona la falta de información pública sobre las condiciones reales del lugar.
En declaraciones con Estación Zafiro, Mario Vadillo señaló: “Han querido meter a Kenya en una jaula para el transporte y, tras ponerle una cadena, el animal reaccionó. Se lastimó fuertemente la pata y también se la agarró con el entrenador. El Gobierno está haciendo de esto un tema cinematográfico”.
Vadillo también criticó el hermetismo del Ecoparque: “Se pidió un informe y fotografías, pero todo está en secreto. Los veterinarios no hablan y la única que entra es Jimena Latorre a sacarse fotos. Es muy grave. Vemos siempre cómo se mueren: desde el oso Arturo hasta Pocha. Se ha puesto un Ecoparque de terror”.
El dirigente propuso soluciones más accesibles: “Hay santuarios en Córdoba u otros lugares donde los animales podrían estar mejor cuidados. Lo importante es que haya transparencia. Este es un tema público, no privado”.
Finalmente, advirtió: “Sería muy grave que manden a la elefanta con una lesión. No hay que seguir con este show. Si realmente quieren cuidar a los animales, que muestren cómo están. No hay que esperar a que mueran para reaccionar”.


