El Gobierno confirmó la desvinculación de más de 140 trabajadores y proyecta una modernización del organismo. El recorte alcanza áreas técnicas y genera preocupación por el funcionamiento del sistema.
El Gobierno nacional inició un proceso de reestructuración en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluye el despido de más de 140 trabajadores y la implementación de un plan orientado a la modernización del organismo.
Los empleados fueron notificados este miércoles mediante telegramas que confirmaron el cese de sus funciones. Esta primera etapa forma parte de un esquema más amplio que prevé un total de 240 desvinculaciones.
Según información oficial, el recorte impacta principalmente en personal administrativo y en trabajadores vinculados a sistemas de observación manual, es decir, aquellos que participan en la recolección de datos meteorológicos.

Actualmente, el organismo cuenta con una planta cercana a los mil empleados, entre personal civil y militar. Desde el Ejecutivo señalaron que el plantel de meteorólogos no será afectado, al considerarlo esencial para el funcionamiento técnico.
No obstante, el ajuste en áreas técnicas generó preocupación por su posible impacto en la calidad de los pronósticos y en la emisión de alertas.
El plan de modernización
La reestructuración contempla avanzar hacia un sistema basado en tecnología automatizada. El objetivo es reemplazar progresivamente los métodos manuales por equipos capaces de medir variables climáticas en tiempo real.
El SMN dispone actualmente de unas 130 estaciones meteorológicas distribuidas en todo el país, muchas de las cuales operan con esquemas manuales que demandan mayor intervención humana.
Según el Gobierno, la incorporación de tecnología permitirá mejorar la precisión de los datos y reducir el margen de error, además de optimizar costos operativos. El ahorro estimado por la reducción de contratos supera los 3.500 millones de pesos anuales, recursos que serán destinados a la compra de equipamiento.
Cuestionamientos y conflicto
La medida generó rechazo en sectores sindicales, especialmente en la Asociación Trabajadores del Estado, que advirtió sobre posibles consecuencias en la capacidad operativa del organismo.
Desde el gremio cuestionaron el diagnóstico oficial y sostuvieron que la automatización no puede reemplazar completamente el trabajo humano, en particular en la validación de datos en territorio.
Mientras tanto, desde el Gobierno defendieron la iniciativa al considerar que es necesaria para mejorar la eficiencia del sistema y fortalecer la respuesta ante eventos climáticos.



