Desde hace más de un año, Alejo Arias González permanece tras las rejas en una cárcel de menor seguridad en El Salvador. El joven oriundo de Rivadavia está acusado de formar parte de una banda colombiana que realizaba estafas. Había viajado con el objetivo de trabajar junto a sus primos en un pequeño país de ese país.
Por su parte, la familia de Alejo intentó de diversas formas ayudarlo: Acudió al Presidente de ese país, Nayib Bukele, al mandatario nacional, Javier Milei, pero nada dio resultado. Aún así, jamás bajaron los brazos.
Mauricio, padre del joven de 26 años, viajó este domingo para visitarlo por primera vez. Para costear el viaje, organizó una colecta a través de sus redes sociales y no recibió ayuda por parte del gobierno nacional ni provincial. Gracias a las donaciones y la ayuda de la Municipalidad de Rivadavia, logró partir hacia el país centroamericano.

El doloroso caso de Alejo en El Salvador
Alejo se mudó a El Salvador en marzo del 2023 con una propuesta laboral de una financiera. Su objetivo era ir y reunir plata durante seis meses y volver. Con ese dinero iba a pagarse la carrera de Radiología.
Sin embargo, él nunca supo que la empresa que lo había contratado era ilegal. El pasado 14 de julio del mismo año fue detenido cuando la Policía lo interceptó en la puerta de su condominio. Lo acusaron de formar parte de una asociación ilícita de origen colombiana que se dedicaba al lavado de dinero y que era perseguida por el gobierno.
Capturaron a 110 sospechosos de esa supuesta banda. El único argentino es Alejo, quien está incomunicado y sólo recibía visitas de un sacerdote y algunas visitas del consulado argentino.


